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8 alertas que tu cuerpo te da cuando estás en peligro. No te dejará morir



Resulta bastante sorprendente pensar como los humanos han logrado sobrevivir todo este tiempo rodeados de gigantescos animales salvajes que podrían terminar con nuestra vida en cualquier segundo.


Una de las razones más interesantes podría ser que nuestro cuerpo nos alerta cuando estamos en situaciones de riesgo. Estas señales pasan por desapercibidas por lo mínimas que parecen, pero te impactará tanto su origen que de ahora en adelante te tomarás más en serio este tipo de situaciones. 

Aquí te traemos 8 señales que tu cuerpo hace para salvarte la vida. 

1.- Piel de gallina


Si sentías que de niño te había mordido una gallina radioactiva y que estabas lentamente convirtiéndote en el hombre gallina, pues lamento romperte la ilusión. No tiene nada que ver con mordeduras de aves radioactivas, esto es producto de los llamados “piloerectores” que se encuentran en la base de tus bellos vellos. 

Estos pequeños músculos se contraen cuando experimentamos emociones fuertes o un cambio de temperatura drástico. Para avisarnos de manera externa el contraste entre la sensación anterior y la que está ocurriendo en ese momento. 

2.- Pecas y Lunares



Esas manchas que tanta personalidad añaden a un rostro, son  conocidos como lunares y pecas. Ambos son producto de una acumulación anormal de melanina (sustancia que agrega el pigmento de nuestra piel) en un sólo punto.

Sirven para protegernos de ser dañados de los rayos ultravioletas, así como de la radiación. Las pecas son una señal de que nuestra piel es muy sensible al sol. 

3.- Brazo o piernas dormidas 


Si sientes que una pandilla de hormigas está organizando un carnaval en tus brazos y piernas, esto es una señal para que cambies de posición. Cuando esto sucede es porque estás en una postura que impide que la circulación de la sangre sea la adecuada (lo más seguro es que estabas recostado sobre alguna de tus extremidades), si no existiera este hormigueo, podrías perder el brazo o pierna por la falta de sangre corriendo por tus venas.  

4.- Cerebro congelado 


¿Te ha ocurrido que cuando tomas algo muy frío de forma muy rápida, tu cabeza pareciera convertirse en un congelador y te obliga a cerrar los ojos y rezar para que pase lo más rápido posible? A esto se le llama ganglioneuralgia esfenopalatina, pero creo que nos quedaremos con el término: “aguanta, se me congeló el cerebro”. Dicho fenómeno es ocasionado porque el frío hace contacto con los nervios de tu boca, provocando un cambio de temperatura drástico que tu cerebro toma  como un peligro inminente. 

5.- Dedos arrugados



No te preocupes, no estás envejeciendo de manera súper rápida. Tus dedos de pasita son ocasionados porque cuando te sumerges mucho tiempo en el agua, tu piel pierde un aceite conocido como sebum, que al entrar en contacto con el agua hace que se hinchen los dedos. 

6.- Llorar cuando te ríes mucho 


Pareciera una locura que cuando más alegre estás, comiences a llorar. No es algo tan extraño cuando te enteras de que la misma parte del cerebro que activa las lágrimas en un momento triste es la misma que cuando nos carcajeamos  de la risa. 

En algunas ocasiones el cerebro esta tan conmocionado con emociones tan fuertes que se confunde y manda lagrimas dentro de una carcajada y risas dentro de un momento de llanto.

7.- Cara de tomate 


Ya sea que te están pidiendo que pases a exponer del frente de la clase o que el chico (a) que te gusta te sonrió, por cualquiera de las dos razones, tu cara de tomate sale a relucir.  Cuando nuestro ritmo cardiaco se acelera (porque estamos bien emocionados) la sangre tiene que fluir a distintas partes del cuerpo haciendo que se dilaten las terminaciones nerviosas del rostro, provocando ese tono coloradito en tu bella carita. 

8.- Despertar de un salto justo antes de dormir 


Cuando te despiertas como si acabaras de tener la peor de tus pesadillas, pues agradécelo, porque gracias a eso sigues vivo. En ocasiones tu respiración se interrumpe de manera abrupta mientras estás durmiendo. A manera de alerta, el cerebro hace que te levantes para evitar que tu respiración se paralice. 

Como te diste cuenta, tu cuerpo es una navaja suiza para la supervivencia. Hasta las cosas más simples que siempre viste irrelevantes terminarán por salvarte la vida. 

¿Conoces otra pista que no hayamos mencionado? 

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